El origen del scrapbooking moderno: de una tienda en Utah a un fenómeno global
Y las marcas que hoy lo dominan, incluyendo las que ya conoces de sobra.
¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene todo esto? Las colecciones de papel, los die-cuts, los álbumes con sus fundas perfectamente organizadas, los crops donde un grupo de mujeres se sienta durante horas a recortar, pegar y contar historias... Todo tiene un origen. Y es bastante más interesante de lo que parece.
La historia del scrapbooking moderno arranca en un sitio muy concreto, en un momento muy concreto, gracias a una mujer muy concreta. Y desde ahí hasta llegar a España, hasta llegar a tu mesa, pasaron cosas que merecen ser contadas.
Los orígenes: fe, familia y papel
Una práctica que empezó como algo mucho más profundo
Antes de que existieran las colecciones de temporada, las ferias de scrap o las tiendas online, guardar recuerdos en papel era algo que ciertas familias hacían por una razón muy concreta: honrar a sus antepasados.
En la cultura mormona, documentar la vida de los hijos y las generaciones pasadas no era un hobby ni una afición creativa. Era, y sigue siendo, una forma de mantener a la familia unida para siempre, de honrar a quienes vinieron antes. Los álbumes de fotos y los diarios personales eran objetos con un peso emocional y espiritual enorme.
De ese mismo espíritu nació una rama que todavía existe hoy: el Faithbooking, o Diario de vida. Una forma de scrapbooking donde las páginas no son solo estéticas; son testimonios. Atrapan momentos, acompañan duelos, celebran victorias. No solo pegamos fotos, sino que construimos memoria.
Esta tradición de documentar la vida con cuidado fue ganando terreno poco a poco en comunidades de todo Utah, hasta que una mujer en particular la llevó a otro nivel completamente distinto.
Marielen Christensen: la mujer que lo cambió todo
La historia da un giro concreto en Salt Lake City, Utah. En 1980, Marielen Christensen, una mujer de la comunidad mormona, llevó cincuenta álbumes de su historia familiar a la World Conference on Records, un gran encuentro de genealogía. Con diseño, con intención, con ese cuidado que hace que los recuerdos cobren vida de verdad.
El mundo quedó en shock al ver cómo el diseño podía dar vida a los recuerdos de una manera que una caja de fotos sin orden jamás podría. No era solo guardar imágenes: era contar historias, crear piezas que alguien querría mirar durante generaciones.
Marielen Christensen, la mujer que lo cambió todo
Keeping Memories Alive: la primera tienda de scrap del mundo
Lo que empezó como una mujer investigando por su cuenta cómo conservar mejor sus recuerdos de familia se hizo tan popular que, un año después de aquella presentación, Marielen y su esposo dieron el paso que lo cambiaría todo: escribir un libro y fundar Keeping Memories Alive. La primera tienda de scrapbooking del mundo.
Por eso, todavía hoy, muchas de las marcas más famosas de scrapbooking tienen su sede en Utah. Muchas creen que no es casualidad. Es historia.
El libro Keeping Memories Alive, escrito por Marielen y Anthony Christensen
De Utah al mundo: cómo el scrap se hizo global
El boom de las tiendas y los crops de los 90
Tras el éxito de Keeping Memories Alive, otras tiendas siguieron su ejemplo y empezaron a abrir por todo Estados Unidos. Pero lo que realmente convirtió el scrapbooking en comunidad, en algo más que una afición individual, fue un formato muy sencillo: el crop.
Un crop es, básicamente, un encuentro para hacer scrap juntas. Suena simple porque lo es, y precisamente por eso funciona desde los años 90 hasta hoy. Cada vez que te sientas con otras scraperas a recortar, pegar y hablar durante horas, estás haciendo lo mismo que hacían esas primeras mujeres en Utah. La mesa cambia, los papeles cambian, pero el instinto de crear en compañía no.
Creating Keepsakes y la expansión mundial
En los años 90 llegaron las revistas especializadas. Creating Keepsakes fue una de las más influyentes: enseñó a hacer scrap a gente de todo el planeta, mostró técnicas, presentó diseñadoras, creó referentes. Gracias a publicaciones como esta, el scrapbooking cruzó fronteras mucho antes de que existieran las redes sociales.
A partir de esa primera tienda en Utah, el scrapbooking comenzó a expandirse por Estados Unidos, luego por Europa, luego por el resto del mundo. Las marcas que hoy reconocemos, las que encontramos en los kits de Project Life y en los papeles estampados que nos volvemos locas por conseguir, llevan décadas dando forma al scrapbooking tal y como lo conocemos hoy.
¿Por qué tantas marcas de scrapbooking son de Utah?
La respuesta está en los orígenes. Al ser Utah la cuna del scrapbooking moderno, gracias a la comunidad mormona y a tiendas pioneras como Keeping Memories Alive, se creó allí un ecosistema creativo muy potente desde los años 80 y 90
El scrap llega a España: tarde, pero para quedarse
En 2006, en España se empezaba a hablar de algo llamado "scrapbooking". No había tiendas especializadas, poca información en español, y lo que llegaba venía casi siempre de Estados Unidos o del Reino Unido. Había que buscar mucho, importar materiales y navegar foros en inglés para entender de qué iba todo esto.
Hacia 2009 ya había varias tiendas especializadas abiertas en el país. Lo que en Estados Unidos llevaba veinticinco años de recorrido, en España apenas empezaba. Pero llegó para quedarse.
Las primeras ferias en España: de Sitges a Viladecans y Madrid
La comunidad scrapera española necesitaba un punto de encuentro, y lo encontró en 2013 en Sitges. La feria Scrap + Sitges fue la primera feria monotemática de scrapbooking de España: dos días en L'Escorxador con una veintena de expositores y una energía que dejó claro que esto tenía mucho recorrido por delante.
Años después, en 2021, llegó la Feria Scrap Crea & Decora, que se convirtió rápidamente en una de las citas más esperadas del calendario scrapero español. Con medio centenar de talleres y más de treinta expositores, demostró que la comunidad había crecido de forma enorme desde aquella primera feria en Sitges.
Hoy, Viladecans y Madrid son las dos citas obligadas de la comunidad scrapera española. Dos veces al año, las mesas se llenan de papeles, los pasillos se llenan de ilusión y queda claro que esto que empezó en Utah no tiene ninguna intención de irse.
De una tienda en Utah a tu mesa en España
Es curioso pensarlo así: lo que Marielen Christensen empezó en Utah, lo que se distribuyó por América gracias a revistas como Creating Keepsakes, lo que llegó a España casi de puntillas a mediados de los 2000, hoy forma parte de la vida cotidiana de miles de scraperas en este país. Hay algo muy bonito en esa cadena.
Y nosotras, desde Kimidori, nos sentimos parte de esa historia. Parte de traer aquí todo lo que esas primeras scraperas construyeron, y de seguir construyendo comunidad alrededor del papel, los recuerdos y las mesas llenas de recortes.
¿Cuándo llegó el scrapbooking a España exactamente?
Las primeras menciones al scrapbooking como afición organizada en España aparecen alrededor de 2006, cuando empezaron a surgir los primeros foros y grupos online en castellano. Para 2009 ya existían tiendas especializadas. La primera feria monotemática de scrapbooking del país fue Scrap + Sitges, celebrada en mayo de 2013 en L'Escorxador de Sitges con una veintena de expositores. Desde ahí la comunidad fue creciendo con fuerza, con ferias como Scrap Crea & Decora desde 2021 y las citas anuales de Viladecans y Madrid como puntos de encuentro habituales. España llegó más tarde que Estados Unidos o el Reino Unido, pero la comunidad que se formó aquí tiene una energía y una personalidad muy propias.
¿Y qué historia estás contando tú hoy?
Eso es al final lo que hace el scrapbooking: convertir momentos en páginas, y páginas en historias que sobreviven. Da igual si llevas años o si acabas de descubrirlo. Da igual si tus álbumes son perfectos o si todavía no has acabado ninguno. Lo que importa es que estás contando algo, preservando algo, dejando algo.
El scrapbooking es el arte de contar historias. ¿Qué historia estás contando tú hoy?
¿Lista para empezar a contar la tuya? Aquí tienes todo lo que necesitas para llenar tu primera página.
¿Y tus fotos? Para scrapbooking, necesitas fotos físicas
Hay algo que se pasa por alto más de lo que parece cuando una scrapera empieza: el scrapbooking necesita fotos impresas. Las del móvil no cuentan. La magia de esta afición está en tener las imágenes entre las manos, en poder moverlas y colocarlas sobre el papel antes de pegarlas.
En Kimidori tenemos nuestro propio servicio de impresión fotográfica para que puedas hacerlo con calidad, en el tamaño que necesites y listas para entrar directamente en tus páginas. Si la historia del scrapbooking te ha inspirado a empezar la tuya, este es un buen primer paso.
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